viernes, 12 de diciembre de 2014

Reescritura de un anuncio de La Caixa

Nueva forma de redactar el texto, principal,  publicitario que se encuentra en el anuncio, cuyo resultado es el siguiente:

Cuando eras niño te preguntabas:
¿Qué será aquello que me hará grande?
Desde que eres adulto piensas:
¿Qué es lo que hace valiosa a una persona?
Quizás sea el tiempo, el éxito, la fortuna,
o tal vez el poder, la belleza o el dinero.
Pensarás que eres tan grande como lo que  posees.
Nada más lejos de la verdad.
Porque solo hay una cosa en este mundo
que te hará grande:

Entregar tu tiempo a los demás. 


Aforismos extraídos del poema “If ” de Rudyard Kipling

Encuentro interesante, transformar las frases condicionales que Kipling le dedica a su hijo, de su poema, en aforismos que sirvan de sentencias generales y consejos sobre la vida para él o para nosotros en nuestro día a día:
·         Conserva la compostura aunque todos los demás la pierdan a tu alrededor.
·         Confía en ti mismo aunque los demás no lo hagan y ten en cuenta sus críticas.
·         Ten paciencia en cualquier situación.
·          Aunque te mientan, tú no lo hagas.
·          Aunque te odie, no lo albergues tú contra los demás.
·          Sé inteligente y avispado, pero no te pavonees por ello.
·          Sueña, pero con los pies en la tierra.
·         No dejes que tus pensamientos te obsesionen.
·         Compórtate de la misma manera ante el triunfo y el fracaso.
·          Debes ser como eres en cualquier situación y ante cualquiera.
·          La voluntad es la que anima  a tus músculos cuando están cansados.

·         Arriésgalo todo a una carta y si lo pierdes no te lamentes. 

                        

“If “, Rudyard Kiplin


If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you,
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or being lied about, don’t deal in lies,
Or being hated, don’t give way to hating,
And yet don’t look too good, nor talk too wise:

If you can dream—and not make dreams your master;
If you can think—and not make thoughts your aim;
If you can meet with Triumph and Disaster
And treat those two impostors just the same;
If you can bear to hear the truth you’ve spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to, broken,
And stoop and build ’em up with worn-out tools:

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: ‘Hold on!’

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with Kings—not lose the common touch,
If neither foes nor loving friends can hurt you,
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds’ worth of distance run,
Yours is the Earth and everything that’s in it,
And—which is more—you’ll be a Man, my son!

(Rewards and Fairies, 1910)
He trasladado, en este caso, la versión inglesa del poema porque me parece la más pura y en la que mejor se entienden todos los matices que Kipling quería transmitir al lector del poema; las traducciones están demasiados deturpadas y mal traducidas, por lo tanto no se entienden del todo bien.  
Rudyard Kipling nace en 1865 en Bombay un protectorado inglés, en la época. Fue un poeta muy laureado en su época tanto es así que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1907, además de por este logro se le conoce por ser el autor de relatos y  cuentos infantiles. Destacó como novelista y poeta: se le recuerda por sus relatos y poemas sobre los soldados británicos en la India y por la defensa del imperialismo occidental, fue el cantor del colonialismo inglés, así como por sus cuentos infantiles como el Libro de la selva de 1984. Tras recibir el Premio Nobel falleció en 1936.
 Respecto al poema, cabe destacar que en todo él se refiere al ser humano, pero no en general, sino que detrás está la concepción machista de la época puesto que para él el modelo ideal de gran ser humano solo podía ser adoptado por los hombres: la valentía, el ánimo, el no desfallecer son cualidades de los hombres, este pensamiento está más que superado actualmente; todas estas cualidades se refieren, en concreto, a un hijo suyo que va a combatir a la guerra puesto que el poema en su conjunto configura una serie de admoniciones para que su hijo se convierta en un hombre de provecho durante la Gran Guerra. 
 El poema se encuentra dividido en dos oraciones cuya espina dorsal es la partícula condicional inglesa if. Las conclusiones están en los cuatro últimos versos, es un final muy sorprendente y climático dado que provoca una catarsis en el lector puesto que cumple las expectativas que este se va formando al leer el poema. En el poema se observa  el tono pedagógico de la Inglaterra de la época, es decir, el ideal educativo clasista inglés puesto que en la época era muy difícil ascender socialmente.




  

El espacio de la poesía en la publicidad

El título de la entrada se refiere a un anuncio escrito por Víctor Botas (1945-1994), publicado en la Nueva España, en el que destaca la especificidad con la que se trata el lenguaje para atraer al público y epatarlo. A continuación reproduzco el poema, el orden del poema se encuentra alterado para su mejor comprensión, y comento ciertos aspectos que me parecen destacables:
En aquella Bagdad de Las Mil y Una Noches
                                     un rico mercader de luengas barbas
                            quizás te ofrecería
                            lentas ropas de púrpura o sedas temblorosas  
                           tan frescas como el agua.
                           Pero esto no es Bagdad  
                           ni tampoco nosotros
                           un rico mercader
                           (has de fijarte: en Pigüi no tenemos
                          Siquiera un mal mostacho que llevar a la boca).
                          Así que sólo moda de esa
                         «pret-a- porter» podemos ofrecerte:
                          moda igual a la de
                          alguna que otra tienda no son muchas
                         de esta ciudad prosaica y burguesota
                        (Bueno, igual del todo no:
                         lo nuestro ya me entiendes suele ser
                        un poquitín distinto.
*     
Al leer el poema, destaca el tono fantástico y subjetivo con el que el poeta tiñe la composición desde el comienzo mediante la adicción de la letra capital tan propia de los cuentos y las referencias que encontramos a lo largo de él al cuento de Las mil y una noches del que proviene muchos otros como el de Aladín y el genio de la lámpara o Simbad junto a estas referencias míticas encontramos vulgarismos y arcaismos como: burguesota o luengas que rompen con esta ilusión, lo cual hace que el lector experimente cierta sensación de sorpresa o lenguaje específico de la industria de la moda como el galicismo pret-a- porter que acercan al lector al mensaje final que trataba de transmitir el autor. También es relevante comentar el diminutivo poquitín tan propio del asturiano y el sintagma ¨ya me entiendes¨ que muestra una gran complicidad con los posibles lectores del anuncio.
 En otro orden de cosas, además del lenguaje, me gustaría comentar el final que es tan propio de la poesía de Víctor Botas, este final anticlimático deja al lector con una gran incertidumbre porque rompe con las expectativas que se había ido formando a lo largo de la lectura del poema puesto que esperaba un happy ending con moraleja al modo de los cuentos, y se encuentra con un paréntesis que da una pista al lector de que podría prescindirse de él ya que supone una especie de réplica a todo lo dicho anteriormente. 
 Por último, debo añadir que el anuncio en forma de poesía logra un efecto de desfamiliarización en el lector que hace que lo lea hasta el final aunque no cumple la máxima de la publicidad y del periodismo: ¨lo que no es imprescindible es innecesario¨  consigue sorprender al lector mediante el lenguaje tan intrincado que usa y ese uso metafórico tan característico de las metáforas, es importante resaltar el final anticlimático y el eslogan en grande al final del poema. Estos elementos hacen que el lector se impregne de la idea de que la tienda es ese lugar tan exótico, pero a la vez tan pragmático que se va a encontrar en Pigüi.